UNA HISTORIA ALGO OLVIDADA: PROYECTO DEL AUTOMÓVIL CHILENO “PUMA”

 

1.     Presentación.

La escasa historia sobre el automóvil en Chile siempre me ha llamado la atención, toda vez que en algunos instantes tuvimos una cantidad importante de armadurías de vehículos que marcaron a toda una generación joven que vio en ellas la posibilidad de disponer del ansiado automóvil.

El aumento del reducido parque automotor existente en Chile se produce en la segunda mitad de la década del 50 y en los años 60, del siglo recién pasado, producto de una política de estado, que promovió la instalación de “armadurías automotrices”, o “plantas de ensamblaje”, las que en el correr de los años debían “integrar” componentes fabricados en nuestro país. No podemos dejar de mencionar, que con anterioridad al auge de las plantas en la década de los 50, existieron armadurías de algunas marcas desde los comienzos del siglo pasado, como es el caso de Ford Motor.

Con una población de 7.374.715 habitantes, de acuerdo con el Censo de 1960, existían según estimaciones del Ministerio de Transporte 57.578 automóviles, con una relación de 128 habitantes por cada automóvil[1]Departamento de Informaciones Estadísticas y Publicaciones del Banco Central de Chile (1982). En Argentina la relación estimada era de 44,5 habitantes por cada automóvil, y en Estados Unidos de 2,9 habitantes por cada automóvil.[2]Statistical Year Book CEPAL (1962).

En 1956 comienzan las primeras actividades de la industria automotriz, al amparo de la Resolución 613 del 10 de noviembre del mismo año, del Departamento de Industrias del Ministerio de Economía, que autorizó ensamblar automóviles en la ciudad de Arica, otorgando franquicias a los industriales que se instalasen en esta ciudad nortina, permitiéndoles rebajas en los derechos aduaneros, rebajas tributarias, exención de depósitos previos de importación y otros.

Esto impulsó a numerosas empresas a instalarse en esa ciudad nortina, llegando el año 1962 a existir entre 15 y 20 industrias armadoras. Algunas de ellas muy “precarias”, en sus infraestructuras, como también otras con un desarrollo tecnológico bastante aceptable para esa época.

Más allá de la integración de partes y piezas, que permitió el desarrollo de empresas de diferentes rubros que debían coparticipar en la integración de los vehículos, permitió que se diseñaran algunas partes de las carrocerías, como fue el caso de las “Citronetas”, modelo único en el mundo. Adicionalmente se desarrollaron carrocerías de “fibra de vidrio”, entre ellas para los Austin Mini y los Triumph Herald, cuyos originales disponían de carrocerías metálicas.

Situándonos en este contexto, estas empresas permitieron satisfacer las necesidades de un mercado emergente en nuestro país, lo que significó que el año 1970 la relación automóvil/habitantes alcanzó a 50.

Entre las iniciativas, adicionales a la industria ariqueña, se conocieron dos emprendimientos, con resultados diferentes, el primero, la fabricación de los automóviles Nobel, que alcanzó una producción de 240 vehículos entre fines de 1960 y mediados de 1961[3]Proyecto Nobel, breve historia de este automóvil ¿chileno? Robert F. Barsby H. (mayo 2020)..

El segundo emprendimiento, fue la fabricación del automóvil Puma, que no tuvo una producción industrial, conociéndose solo la fabricación de tres ejemplares.

 

2.     El Puma:

Los antecedentes de este proyecto son muy vagos, y no hay más información que algunos relatos de personas que tuvieron alguna relación con este proyecto, o la publicación de un artículo de la Revista Ercilla de abril de 1960[4]Ercilla N° 1301..

Los creadores de este proyecto fueron los señores José Lhorente, Federico Bianchi, de nacionalidad italiana y Jean Pasture, de nacionalidad francesa, con residencia en Argentina.

José Lhorente, el chileno francés, que a través de la Sociedad Importadora e Industrial J. Lhorente y Cia ensambló las Citronetas en la ciudad de Arica, a partir de 1956, importando el chasis y motor desde Francia y construyéndose en la planta la característica Citroneta de dos puertas con una pequeña caja trasera.

Jean Pasture, avecindado en Argentina, representante de la marca de automóviles Panhard en ese país, piloto de carrera, además de haber estado relacionado con la organización de grandes premios automovilísticos, entre ellos el Gran Premio la Vuelta de América del Sur de 1978, en ese entonces director de Citroën Argentina.

Sobre la tercera persona que participaba en este proyecto, el señor Federico Bianchi, según relatos hablados desde hace muchos años, habría sido el artífice del diseño del automóvil junto a Jean Pasture.

La base mecánica y chasis del Puma fue de un Panhard Dyna Z o CD, y habría sido elegido presumiblemente porque Jean Pasture representaba esta marca en Argentina, y tal vez tendría ya una relación con Citroën, lo que le permitió el contacto con José Lhorente.

La carrocería, construida de fibra de vidrio, fue desarrollada en nuestro país, para lo cual presumiblemente se disponía de un automóvil Panhard para realizar el molde inicial, con los cambios necesario para darle una identidad única.

Analizando los diferentes modelos de Panhard, los que tienen mayor similitud con el Puma son el Dyna 750 y el Dyna 750 coupé Allemano (Fotografías tomadas de la web – Wikipedia – de dominio público).

 

En la Revista Ercilla, se publicaba un artículo, cuyo texto es el siguiente:

En tres meses más el primer automóvil fabricado en Chile y en la costa del Pacífico sur correrá por los caminos de este lado continental, gracias al mercado común. Es el Panhard tipo “Puma” con 85% de elementos chilenos y el resto franceses.

Las características de este coche, cuyos primeros modelos se montan en la Industria Metalúrgica de L. Montanari, en la calle San Joaquín, son las siguientes: 50 caballos de fuerza, motor Panhard de 2 cilindros, velocidad hasta 155 KPH y consumo 16 kilómetros por litro. Tipo turismo para 5 pasajeros. Tracción delantera. Refrigeración por aire con turbina (sin radiador). Su valor: 4 y medio millones de pesos.

El “Puma” con motor francés y antepasados europeos, podrá exhibir su claro pigmento chileno. En efecto: el chasis está hecho con acero de Huachipato. La carrocería plástica, por COYA. Los vidrios por Cristavid, de calle Domingo Arteaga 291. Los neumáticos, INSA. Otras gomas y caucho de Manufacturas de Caucho (Calle los 3 Antonios 2500). Baterías Metropolitan de Arica. Tapicería: Schlesinger, de 10 de Julio 357. Plásticos, Implatex. Cromados de Emilio Mora (Lira 1964) y accesorios de Rondelli en Av. Matta 542. Montaje en Metalúrgica Luis Montanari, de San Joaquín 560.

Pronto estarán en exposición en el centro de Santiago los tres modelos de Panhard modelo Puma, y José Lhorente, su fabricante, solo reclamará del Gobierno y parlamentarios seguridad para esta nueva industria que estará en condiciones de montar hasta 6 coches por día.

Revista Ercilla, como parte de este artículo publica una fotografía de un Puma que está sin terminar, y su texto es el siguiente: HOMBRES DEL PUMA: José Lhorente, Jean Pasture (francés) y Federico Bianchi (italiano) son los hombres del auto Puma que aquí aparece en el N° 2 que se está sin terminar. Detrás aparecen los mecánicos chilenos y argentinos que contribuyeron también a la fabricación de este primer coche chileno con carrocería plástica”.

3.     En busca de antecedentes:

  1. En la página web www.dauto.nl, hay referencia al vehículo Puma fabricado en Chile en 1958, se publica la siguiente fotografía:
  2. En la página http://www.allcarindex.com/main-index/car-make-details/Chile-Puma/, he podido encontrar que el año de producción sería 1958, y se publican, adicional a la fotografía anterior las siguientes:
    • Si analizamos estas fotografías, podemos concluir que las primeras están invertidas, dado que se aprecia el volante en el lado derecho. La última estaría en una posición correcta.
    • Ambas páginas indican que se fabricaron el año 1958, cosa diferente a la publicación de la Revista Ercilla (1960).
  3. Industria Coya, en donde se habría fabricado las carrocerías de fibra. No he encontrado antecedentes de esta empresa.
  4. Metalúrgica Luis Montanari. De acuerdo con los antecedentes en esta empresa se realizó el montaje de este automóvil.

MIMET nace en 1936, como respuesta a las necesidades de la industria metalmecánica chilena, bajo el impulso de su creador y fundador Luis Montanari. Más tarde, su hijo Orlando cambia el rubro hacia el mercado de la refrigeración comercial.

En una amena conversación telefónica con el Sr. Orlando Montanari, me ha indicado que no se conservan antecedentes sobre este fallido proyecto.

El “sueño” que yo tuve en los instantes que me comunicaba con Orlando Montanari, es que me indicaría que en un galpón abandonado en su empresa había estacionado un “Puma”.

Fotografía enviada por el Sr. Orlando Montanari, que sería el Puma que está publicado en la portada de Revista Ercilla.

puma

Teniendo ya este primer “documento” sobre este particular automóvil “chileno”, es probable que se puedan seguir consiguiendo antecedentes, y porque no, llegar a “encontrar” un Puma.

Bienvenido cualquier antecedente que permita tener más información sobre este proyecto.

 

Robert F. Barsby Haas
Ingeniero Mecánico
Julio 2020